lunes, 9 de junio de 2014

Metzquititlán de laja y obsidiana


El siguiente documento es un fragmento de la ponencia que presente en el XXXVI Congreso de la ANACCIM celebrado del 31 julio al 4 de agosto, 2013 en Pachuca, Tula y Actopan, Hgo., y lo titule “Metzquititlán de laja y obsidiana”, participando en la Mesa 3: Crónica de la Minería y Haciendas

Al caminar por las calles de los pueblos de San Agustín Metzquititlán se observa que las fachadas de las casas e iglesias están hechas de laja y cantera; al mirar los terrenos de esta campiña serrana se descubren largas cercas de piedra, formados por cientos de rocas, que acomodadas con gran precisión han resistido el paso del tiempo.

El paisaje que presenta Metzquititlán es contrastante, ya que va desde los áridos cerros o “peladeros” hasta los frondosos bosques de ocote, pasando por las húmedas llanuras y los ríos que favorecen la buena siembra.

Con un clima propicio, San Agustín ha tenido en la ganadería, la agricultura y la explotación forestal su principal sustento,  sin embargo, escondidos entre barrancas, sierra alta y arroyos, se encuentran yacimientos minerales que en algún momento causaron revuelo en este agraciado rincón hidalguense. Los habitantes mismos se sorprenden cuando se les platica que hay historia minera en nuestro terruño.

En principio, mencionare algunas cuestiones geológicas importantes para ubicarnos en el contexto minero del municipio. Forma parte de la Sierra Madre Oriental, donde predominan dos tipos de grupos litológicos (piedras): uno de carácter sedimentario marino formado entre 226 ma[1] y 23 ma. El otro es de origen volcánico con una edad entre 26 ma y 3.6 ma.

Basándome en la carta geológica municipal publicada por el Consejo de Recursos Minerales en el año de 2004[2], elaboré una tabla la cual muestra que nuestro territorio geológicamente se formó por partes, comenzando con materiales areniscos entre  230 y 206 ma durante los periodos Triásico Superior y Jurásico, después calizas entre 130 y 95 ma en el Cretácico; más tarde tobas y basaltos en el Plioceno y Pleistoceno entre 3 y 1 ma, para finalmente en el Cuaternario los aluviones hace 0.0118 ma años.

En resumen, el municipio de San Agustín Metzquititlán tiene una geología que le permite la explotación de agregados pétreos (grava, arena, arcilla) para la industria de la construcción y revestimiento de caminos. Así como la perlita (obsidiana), tezontle, laja y cantera, utilizados en su mayoría para fachadas.

Una vez conocida la geología del municipio, hagamos un recorrido por los hechos mineros relevantes en esta Tierra de Mezquites.


Antigüedad: Los bancos de obsidiana o perlita

Hace 8,000 años, los primeros habitantes de esta región serrana encontraron en los yacimientos de obsidiana una fuente para elaborar sus herramientas de caza, especialmente las puntas de flecha. Desde la barranca de Tlahuelompa (Zacualtipan), hasta el rio Milpillas en el Municipio de Metzquititlán se pueden encontrar restos de estos utensilios.

La riqueza en obsidiana, principalmente en territorio de Zacualtipan y la parte norte de Metzquititlán, permitió a los antiguos fundar talleres de raspadores a lo largo y ancho de la región metzquititeca. Si uno camina entre los montes y veredas encontrara vestigios de este oficio, el cual perduro durante miles de años hasta que estos nómadas-recolectores se convirtieran en sedentarios con el descubrimiento de la agricultura.[3]

La perlita no solo sirvió para armas rudimentarias, ya que miles de años después se le utilizó para adornar calles, como sucedió en los años 70´s del siglo XX, cuando en la pavimentación de la Cabecera se pusieron miles de obsidianas en las banquetas para que lucieran más atractivas.

Así mismo en la remodelación de la Plaza de Armas realizada a finales de los años 90´s se utilizó este material para adornar los pisos, hoy quien tenga la oportunidad de visitar esta hermosa plaza lo podrá constatar.


Tierra proveedora de ferrerías y minas

Un caso singular en la historia minera de Metzquititlán es la Hacienda de Tuzanapa, la cual fue fundada a finales del siglo XVI, cuya extensión llego a ser de 6,000 hectáreas, abarcando un polígono desde Carpinteros hasta los límites con San Nicolás Atecoxco, y El Enzuelado hasta el Banco incluyendo los llanos de Tuzanapa. Esta hacienda fue propiedad de Fernando de Quintana Dueñas, esposo de Mariana de Mérida y Molina, nieta de Alonso de Mérida, primer encomendero de Metztitlán.

Después de pasar por varios propietarios como son el Capitán Manuel Rojo del Río, Diego Mercado, la Sagrada Compañía de Jesús (jesuitas) y Juan Bautista de Aranguren, se dice que fue adquirida por Pedro Romero de Terreros, Primer Conde de Regla, ya que durante las décadas del siglo XVIII, dicho personaje, compró varias haciendas de la región.[4]

Es aquí cuando esta hacienda tiene relevancia para la minería, pues junto con las de San Pedro Vaquerías, Huijastla, Almolón y Potrero de Camacho fueron importantes proveedoras de materia prima y fuente de sustento alimentario para las minas de Pachuca y Real del Monte durante la segunda mitad del siglo XVIII. Las grandes extensiones de llanos permitían la cría de ganado, así como la cosecha de diversas legumbres y granos.

Por otro lado durante el siglo XIX los bosques de encino y ocote de la región noreste del Municipio, ubicados en Cieneguillas, Arroyo Hondo y Carpinteros, así como Atopixco, Tuzanapa y Puerto del Lobo sirvieron como proveedores de materia prima.

Dichas tierras eran arrendadas por los dueños[5] de las Ferrería de San Miguel y San Antonio para  fabricar carbón y leña que eran utilizados en sus hornos. Transportaban el material combustible 10 km al poniente hasta llegar a la Ferrería, donde se fabricaba el acero, el cual era enviado hacia diversos lugares, especialmente la capital del país.

En los llanos y barrancas de Tuzanapa, que bajan hasta la Ferrería de San Miguel, localizada en el municipio de Zacualtipan, se encuentran grandes peñas de granito, que desde el siglo XIX fueron descritas en la Carta Geológica del Estado de México,[6] así como minas de carbón mineral que servían a la misma ferrería.


1882-1884: Furor minero

Con el establecimiento del Código de Minería para el Estado de Hidalgo del 10 de octubre de 1881, decretado por Simón Cravioto, se acentúo más la  explotación minera en Hidalgo, incluyendo Metzquititlán.

 En sus artículos 26 y 27 de dicho código se indicaba el procedimiento legal para reclamar la explotación de las minas, el cual consistía en denunciar ante el Jefe Político del Distrito donde se ubicaba el yacimiento, y luego publicarlo en el Periódico Oficial del Estado de Hidalgo.

A partir de 1882, en Metzquititlán, se desata un furor sobre asuntos mineros y varios vecinos denuncian para sí, yacimientos de carbón, mercurio, fierro, oro y plata ubicados en territorio metzquititeco.

Entre 1882 y 1884 se denunciaron 15 yacimientos, donde destaca los presentados por los mineros José y Pedro Landeros y Cos,[7] así como Atanasio Escobar[8] y Fernando García, Carlos Díaz y José María Vargas[9]

A pesar del furor, estos yacimientos con el paso del tiempo fueron abandonados, y hasta ahora no se ha encontrado documento alguno donde se mencione si la explotación fue rentable o no.


Siglo XX: Piedra y cantera

Para los metzquititecos es común ver los bancos de cantera, lutita (lajas) y tezontle en su transitar diario, sin saber que varios monumentos han sido construidos con esos materiales, tal es el caso del edificado en honor a Don Miguel Hidalgo y Costilla, con motivo de la celebración del primer centenario del inicio de la Independencia, el cual se encuentra en la Plaza de Armas de la Cabecera. El Periódico Oficial del Estado de Hidalgo menciona lo siguiente “… se extrajeron 100 canteras del punto llamado El Carrizal para construirlo...”[10] , refiriéndose a la comunidad del Carrizal Chico. “…su base está construida de cantera y el busto de bronce…”[11]

También El Reloj, símbolo de este pueblo, que se encuentra ubicado en la Plaza de la Constitución, fue edificado a base de cantera proveniente de las comunidades del municipio. Dicha edificación se comenzó en 1927 y se terminó en 1929.

En otro contexto, con la infinidad de piedras diseminadas por todo el territorio metzquititeco, los “cerqueros”, personas especialistas en levantar cercas se da vuelo. Han desarrollado habilidades que les permiten ir uniendo las piedras, colocando una sobre otra sin necesidad de mezcla para unirlas. Hoy me viene a la mente Don Pánfilo, que levanto cercas en los terrenos de Ocuilcalco,  y de Zenón Barrera, oriundo de Yerbabuena.

Esta actividad se remonta hasta la época prehispánica, pues aún se conservan vestigios de lo que fueron montículos hechos de piedra, encimadas una sobre otra hasta formar una pirámide, la cual se ubica en lo alto del cerro denominado La Mesa.



Curiosidades mineras

Escondido entre los cerros existe un yacimiento de material al que llaman “Las piedras cantantes”, que son rocas en forma de poste hexagonal con un alto contenido de hierro, las cuales al golpearlas emiten sonidos parecidos a las campanas, tinnn, tinnn, tan…

Metzquititlán fue reconocido por producir jabón mineral de muy buena calidad, así lo manifestaron los periódicos La Voz de México y The Two Republics. El primero publico una nota que decía:

“En Metzquititlán se está fabricando jabón mineral que produce el mejor resultado. Hemos tenido una muestra en nuestras manos y para probarlo se puso a una mujer a lavar ropa con él: resultado, que hierbe perfectamente y se adelgaza la corteza lo bastante, limpiándose la ropa quizá con más violencia que con el jabón de grasa. Los empresarios proponen su venta a doble tanto de peso del jabón de grasa actual, pues tiene un costo de cinco reales por arroba”.[12]

Por su lado, The Two Republics, mencionaba que el jabón mineral fabricado en Metzquititlán se vendía a 63 centavos de dólar la arroba de 35 libras.[13]


Siglo XXI

El Consejo de Recursos Minerales realizo un estudio en 2004 para ubicar posibles yacimientos minerales metálicos y no metálicos que tuvieran un impacto económico favorable para la población del municipio de San Agustín, localizando los siguientes:

1.      Arroyo San Agustín, material fluvial para la construcción.
2.      La Sacapiedra, laja para la construcción y mampostería.
3.      Chichinapa, arena y perlita (obsidiana) para construcción y revestimiento.
4.      Arroyo Hondo, arena y perlita (obsidiana) para construcción y revestimiento.
5.      Las Vueltas, tezontle rojo para revestimiento de caminos.
6.      Tierras Coloradas, cantera rosa para mampostería.

En la actualidad algunos habitantes han instalado pequeñas fábricas de block para la construcción de casas, tal es el caso de la ubicada en el km. 79 de la Carretera Pachuca-Huejutla y que es conocida como “La Bloquera”.

Además en se ha desarrollado un negocio de explotación de agregados pétreos, consistente  cargar piedra y arena de los ríos. “Los areneros” pagan una cuota mínima por viaje a los dueños de los terrenos, esto en el caso de que sean propiedad privada, y si no, simplemente llegan al rio y cargan.

También, como antaño se sigue explotando los yacimientos de lajas y cantera, que servirán para mampostería. Y alguno que otro creativo utiliza la obsidiana para hacer adornos y venderlos entre sus amistades.

Una de las comunidades actuales se le denomina El Banco, precisamente porque de ahí se extraía materia prima para elaborar cal. Este pequeño pueblo de 25 habitantes, se ubica al norte del municipio, en la entrada del camino hacia Yerbabuena y para llegar a él es necesario transitar por un tramo de la carretera México-Tampico, donde se aprecian los imponentes barrancos que causan admiración a los turistas, temor a los choferes y respeto a los lugareños. Es el punto donde el clima cambia de cálido a frio, si uno viene de la Cabecera Municipal al llegar a este lugar tendrá que sacar el suéter porque la niebla, la lluvia y el viento proveniente de los llanos de Tuzanapa y los bosques de Carpinteros lo harán titiritar de frio.

Después de este recorrido, nos damos cuenta que a pesar de la vocación agrícola del municipio, existen hechos relevantes relacionados con las minas, los cuales enriquecen la historia del Estado de Hidalgo, especialmente la de la Sierra Baja Hidalguense.

Así que hoy los invito a visitar este bello municipio, para que conozcan un pequeño rincón de México, sus tradiciones, costumbres e historia, recreen sus ojos con los bellos paisajes, saboreen las delicias culinarias y se regocijen con los sonidos de la provincia hidalguense.

Luis Edgardo Mendoza García
San Agustín Metzquititlán, Hgo.
Junio 2013



FUENTES

Siglas
HDNM - Hemeroteca Digital Nacional de México


Hemerografía
El Minero Mexicano.
La Voz de México.
Periódico Oficial del Estado de Hidalgo, P.O.E.H.
The Two Republics.


Bibliografía
García Reyes, Enrique A., Inventario físico de los Recursos Minerales del Municipio de Metzquititlán, Hgo.  Consejo de Recursos Minerales y Fideicomiso de Fomento Minero, 2004,  27 pp.   

Carta Geológica Municipio de Metzquititlán, Hgo. Consejo de Recursos Minerales. Secretaria de Economía. 1ª. edición. 2004.

Cassiano Verde, Gianfranco. “Evidencias de poblamiento prehistórico en el área de Metzquititlán, Hidalgo”, en Arqueología Revista del INAH. No. 19. Segunda Época, Enero-Junio de 1998. INAH.

Abascal Macias, Rafael. “Yacimientos y talleres prehispánicos de obsidiana en el Estado de Hidalgo”, en Cuaderno de trabajo No. 1, SEP-INAH, 1981.

Osborn, Wayne S., “Indian Land Retention in Colonial Metztitlán”, en Arij Ouweenel y Simon Miller (comps.), The Indian Community of Colonial México. Fifteen Essays on Land Tenure, Corporate Organizations, Ideology and Village Politics. Centro de Estudios y Documentación Latinoamericanos (CEDLA), «Latin American Studies, 58» Países Bajos, 1990, 324 pp. 

Tavera Garcilazo, Juan Manuel. La industria siderúrgica en México Siglo XIX. Tesis de Licenciatura en Historia. UAM-Iztapalapa. 1992. 178 pp.





[1] ma=millones de años
[2] García Reyes, Enrique A. Inventario físico de los Recursos Minerales del Municipio de Metzquititlán, Hgo.  p. 11-15.    http://www.sgm.gob.mx/publicaciones_sgm/Informe_b.jsp
[3] Se recomienda leer:
CASSIANO VERDE, Gianfranco. “Evidencias de poblamiento prehistórico en el área de Metzquititlán, Hidalgo”, en Arqueología Revista del INAH. No. 19. Segunda Época, Enero-Junio de 1998. INAH pp. 25-42.
ABASCAL MACIAS, Rafael. “Yacimientos y talleres prehispánicos de obsidiana en el Estado de Hidalgo”, en Cuaderno de trabajo No. 1. SEP-INAH. 1981. pp. 83-115
[4] Wayne S. Osborn, “Indian Land Retention in Colonial Metztitlán”. en Arij Ouweenel y Simon Miller (comps). The indian community of colonial Mexico. Fifteen essays of Land Tenure, Corporate Organizations, Ideology and Village Politics. CEDLA. 1990. p. 148  http://www.cedla.uva.nl/50_publications/pdf/OnlineArchive/58IndianCommunity/pp-145-161(Wayne_Osborn).pdf
[5] Tavera Garcilazo, “La industria siderúrgica en México Siglo XIX”, 1992,  pp. 89-91   http://tesiuami.izt.uam.mx/uam/aspuam/test.php
[6] “Carta Geológica”, El Minero Mexicano, 12 de noviembre de 1874, t. II,  No. 31, pp. 379-380
[7] Secc. de Avisos, P.O.E. Hidalgo. 29 de enero de 1882, t. XIII, No. 5, p. 77
[8] Secc. Minería, P.O.E. Hidalgo, 10 de abril de 1884, t. XVII, No. 47, p. 762
[9] Secc. Minería, P.O.E. Hidalgo, 16 de abril de 1884, t. XVI, No. 48, p. 767
[10] Secc. Minería, P.O.E. Hidalgo, 16 de abril de 1910, t. XLIII, No. 29,
[11] Secc. Minería, P.O.E. Hidalgo, 8 de septiembre de 1910, t. XLIII, No. 67,
[12] “Nueva Industria”, La Voz de México. 13 de noviembre de 1884,  t. XV,  No. 259,  p. 3
[13] “Mexian Mines” The Two Republics. 15 de noviembre de 1884, v. XIX  No. 107,  p. 4

lunes, 26 de mayo de 2014

Los limites territoriales del municipio

Mirando el mapa actual de San Agustín Metzquititlán me puse a observar las líneas que delimitan al municipio con nuestros vecinos, Zacualtipán al norte, Atotonilco El Grande al sur, Metztitlán al poniente y Huayacocotla, Veracruz al oriente, surgiéndome algunas preguntas ¿Cómo es que se crearon esos limites? ¿Quiénes los propusieron? ¿Han sido siempre los mismos? Por lo cual me di a la tarea de hacer una investigación, obteniendo información que quiero compartirla con ustedes.

Nuestros limites municipales no siempre han sido los mismos, a lo largo de la historia han variado, desde tiempos remotos la división de la tierra ha generado conflictos, ya sea por el impulso de poseer nuevos territorios como sucedió en nuestro municipio en el año de 1279 cuando hubo una lucha entre los reyes Xocteco (reino de Xoxoteco) y Atecoxtectle (Reino de Atecoxco) o las constantes guerras de los aztecas contra los habitantes del Señorío Independiente de Metztitlán. [1]

Siglos mas tarde los conflictos por tierras entre los hacendados y los pueblos de indios serian una constante en la región, como ejemplo tenemos


  • Conflicto entre los naturales del pueblo de San Nicolás Atecoxco, contra Sebastián Mercado por posesión de tierras. (Siglo XVII) [2]
  • Los habitantes  de San Agustín Metzquititlán  y los de San Juan Atlahuitzia, contra Diego Mercado, por tierras. (Siglo XVIII) [3]
  • Los naturales de Metztitlán contra Rafael Serrano y Nicolasa de la Serna, sobre posesión de tierras y se citan los pueblos de Amajatlan, San Pedro Tlatemalco, San Agustín Metzquititlán, Chapulhuacan, Chichicaxtla y San Juan Cualquizque, asi como las haciendas de San Nicolas Tuzanapa, San Miguel Almolon, Santa Monica, Huijastla, y Rancho de Nogales. (Siglo XVIII) [4]
  • El Virrey mando al Administrador de Rentas de Mextitlán de la Sierra para que recibiera la justificación que ofrecieron los naturales del pueblo de Mexquititlan, la justificación que ofrecen en cuanto a los perjuicios que le causa el de la Hacienda de la Baqueria. (Siglo XVIII) [5]
Todos estos problemas territoriales sumados a otros factores económicos, sociales y políticos fueron trazando los linderos. Al llegar el siglo XIX hay hechos relevantes que serán trascendentales para la formación de los actuales limites municipales.

Erección como municipio

Por un lado al los habitantes de la región se organizaron y solicitaron al Congreso del Estado de México constituirse como municipalidad, lo cual lograron el 7 de septiembre de 1848 con el famoso decreto No. 80 [6], que dice así:


El Congreso del Estado de México ha decretado lo siguiente:

Articulo Único. “Se consigna como municipalidad el pueblo de Mexquititlán, en el Estado de México, con los de San Nicolás, Atecoxco, Santa María Xoxoteco, Zahuastipan y Carpinteros, la hacienda de Tuzanapa y las rancherías de Milpillas, de los Venados, de la Peña y del Veladero, del distrito de Huejutla siendo la cabecera el primero”

Toluca a 7 de septiembre de 1848.

Firman: Eulogio Barrera, Dip. Presidente. Jose del Villar y Bocanegra, Dip. Secretario y Simon Guzmán, Dip. Secretario.

Aquí comenzaba la historia municipal de San Agustín Metzquititlán, los nuevos metzquititecos tenían ya un territorio propio compartiendo características culturales, sociales y económicas, además mediante esta división política su sentido de pertenencia al terruño se fortaleció.

Pleito contra la Hacienda de San Pedro Vaquerías

Por otro lado el añejo problema con la Hacienda de Vaquerías por posesión de tierras alcanzo su punto máximo durante la década de los 60 del siglo XIX, cuando Marcial Cortes, Munícipe Suplente, Miguel Antonio López, Juez Municipal, Juan Ríos, Jefe de la Guardia Nacional y varios metzquititecos distinguidos entre otros, Felipe Cortes, José Pérez, Benito Pérez, Marcos Ríos, José Butrón y Marcos Chávez denunciaron ante el Juzgado de Metztitlán, que los dueños de la Hacienda de Vaquerías debían presentar sus documentos legales para establecer los linderos entre esta y los pueblos del municipio. [7]

Aparte de la vía legal, se utilizaron las armas, aprovechando el conflicto bélico surgido por la Invasión Francesa, y esta disputa contra Vaquerías fue utilizada por algunos grupos de poder huastecos, como los Andrade,  para que los metzquititecos apoyaran sus proyectos políticos.


El pleito legal continuo durante casi 25 años hasta que el 18 de agosto de 1886, cuando ante el Lic. Adolfo Desentis, juez de primera instancia del Distrito de Metztitlán,  se reunieron en el Casco de la Hacienda de Vaquerías, un grupo de personas, en representación de las comunidades de Ocuilcalco, San Nicolás Atecoxco, Tuzanapa, Santa María Xoxoteco, Agua Bendita, Carpinteros y Milpillas, para proceder a concretar un acuerdo con los dueños de la Hacienda por la posesión de tierras, después de un largo periodo de fricciones:

“ ... desde hace algún tiempo que en lo extrajudicial han cuestionado acerca de la propiedad de la mayor parte de los terrenos de la hacienda San Pedro Vaquerías, así como de los que forman la de Tuzanapa, y convencidos de que dicha cuestión, al llevarse a un terreno judicial traería indudablemente perjuicios de consideración para todos los interesados, deseosos de poner termino las diferencias que con tal motivo se han originado, han venido a convenir en celebrar una transacción que desean conste en escritura publica” (Foja 3 vuelta)
Dicha transacción consiste en que los vecinos de San Agustín Metzquititlán ceden algunos terrenos (Llano de Loma Seca, Loma de Santa Rita, Potrero de Paredones, etc.) a cambio de otra extensión aun mayor de tierra, la cual viene a conformar en la actualidad el municipio de Metzquititlán. En la primera cláusula de dicho acuerdo se fijan los linderos que a partir  de la fecha tendrá la Hacienda de Vaquerías, el Sr. Herrera renuncia a los terrenos de su propiedad en la Hacienda de Tuzanapa, cediéndolos a Atanasio Escobar, quien se comprometió a permitir al primero la tala de los bosques y el libre paso de sus ganados”.[8]

Limites con Atotonilco el Grande


A raíz de este acuerdo el Gobierno Estatal emite el decreto en el cual queda asentado los limites de San Agustín Metzquititlán con el Municipio de Atotonilco El Grande [9], el cual dice así:
Francisco Cravioto. Gobernador Constitucional del Estado de Hidalgo, a sus habitantes Sabed:

Que el Congreso del Estado de Hidalgo ha expedido el siguiente

Decreto Num. 494

El IX Congreso del Estado de Hidalgo decreta:

Articulo 1°.- El municipio de San Agustín Metzquititlán del Distrito de Metztitlán, continuara formado de los pueblos y rancherías que se mencionan en el Decreto Numero 80, del antiguo Estado de México de 7 de septiembre de 1848, sirviéndole de limite con el de Atotonilco el Grande los puntos siguientes:

I. La toma de agua del Rancho de Mercado en el rio de los Reyes
II. La puerta del Llano de San Juan, que mira a la Angostura
III. El ojo de agua de arroyo del Apartadero
IV. El lugar donde termina el Potrero de las Palmas y comienza la Mesa del Durazno.
V. La puerta del Potrero del Xite que esta en la falda del cerro de Los Álamos, en el camino que va de San Nicolás Atecoxco para Vaquerías.
VI. La poza de los Hondones que esta al Norte del cerro del Xite.
VII. El Arroyo Seco, por otros nombres, de Potrerillos, en el punto en que atraviesa el camino que va de Vaquerías para Huayacocotla, el cual arroyo es el limite reconocido entre los Estados de Hidalgo y Veracruz.

Articulo 2°.- El Ejecutivo mandara construir, y cuidará de que se conserven, cinco pirámides en los puntos que creyere convenientes de los expresados en el articulo anterior.

Al Ejecutivo va del Estado para su sanción y cumplimiento.

Dado en el salón de sesiones de Pachuca, a cuatro de Setiembre de mil ochocientos ochenta y cuatro.- Julio Armiño, Diputado Presidente.- Enrique Barredo, Diputado Secretario.- Ricardo Ocadiz, Diputado Secretario.

Por tanto mando, se imprima, publique y circule a quienes toque cuidar de su cumplimiento.

Palacio de gobierno. Pachuca, 4 de setiembre de 1886.- Francisco Cravioto.- Felipe de J. Insunza, Secretario de Gobernación.

De esta manera se establecieron los linderos con el municipio de Atotonilco  El Grande, siendo este uno de los dos decretos que hasta ahora he encontrado donde se marcan los limites legales de nuestro municipio.


Limites con Huayacocotla, Veracruz

En cuanto al segundo decreto corresponde a la delimitación que hizo el Congreso de la Unión entre los Estados de Veracruz e Hidalgo. En un principio se reunieron las comisiones de ambos estados para presentar los limites que reconocían, después de varias platicas llegaron a un acuerdo. Hay un mapa elaborado en febrero de 1888 y calcado por Joaquín Merino, denominado "Croquis que limita los distritos de Metztitlán, Atotonilco y parte de Tulancingo del Estado de Hidalgo con el Cantón de Chicontepec del Estado de Veracruz con expresión de las diferencias que existen entre los pueblos colindantes y la línea adoptada por  los comisionados de ambos estados".

El resultado final de esas platicas derivo en el  Decreto del Congreso de la Unión, sobre límites de los Estados de Hidalgo y Veracruz. Publicado en el PERIODICO OFICIAL DEL Gobierno del Estado de Hidalgo el 27 de enero de 1891.[10]

“ARTICULO 1.° Se aprueban los convenios sobre límites, celebrados por las autoridades de los Estados de Veracruz é Hidalgo en la Ciudad de Pachuca el 12 de Julio de 1888. por la parte del Cantón de Chicontepec correspondiente al primero y los Distritos de Huejutla, Zacualtipán. Metztitlán, Atotonilco y Tulancingo, pertenecientes al segundo.


“ARTICULO 2.°  La línea divisoria jurisdiccional partirá (...) de este punto se trazará otra recta al lugar de Chalchihuapa, que está situado en la bifurcación de los caminos que conducen á Zacualtipán y Jalapa, del Estado de Hidalgo, é Ilamatlán del de Veracruz. A partir de la unión o bifurcación de los caminos, se tirará una línea recta á la cumbre del cerro de Tlazontepec. Cerca de la cumbre de dicho cerro nace un arroyo, cuyo curso se seguirá, pasando por los puntos de Cuatzihuapilco, Tolhuaxco,  Ocotepec, Tenexco, Tlalzintla, Totoltepitzaxitlán, hasta su confluencia con el arroyo de Carpinteros, cuyo curso se seguirá hasta el punto do Huitzotlaco; de este lugar, en línea recta al de Petlacaltengo, y de este lugar en línea recta á Ayocuantla, continuando en la misma recta, entre el punto anterior y el cerrito de Texolo, que subsistirá la división en la forma reconocida por los pueblos limítrofes de ambos Estados, y que fue ratificada por los comisionados respectivos. En seguida, del punto anterior en línea recta, rumbo al S. O. á Huichápam, en la confluencia de los arroyos de Carpinteros y Guajolote, siguiendo por este último, corriente arriba, hasta su nacimiento, en el Puerto de la Calavera, de allí en línea recta al nacimiento de Arroyo Hondo, que está muy inmediato, siguiendo por todo él, corriente abajo, hasta su confluencia con el río de Santiago, siguiendo por este río, corriente arriba, hasta su confluencia con el arroyo Seco ó de los Potrerillos, que está cerca del Paso de Santiago en el camino de Vaquerías á Huayacocotla; se sigue, corriente arriba, por todo el arroyo Seco ó de los Potrerillos, hasta su nacimiento en Puerto Viejo ó división de aguas, que está situado al S. O. del rancho de Domangú; de este punto, al pico más occidental de los cerritos del Jabalí; de este pico, en línea recta, á Puerto de Lobos, que ésta en el camino carretero que conduce de Tulancingo a Zacualtipán; de Puerto de Lobos, en línea recta al Potrero de Monroy, que está sobre el cantil que forma la cuenca del río del Chiflón, prolongando esta línea hasta llegar al fondo de la cuenca donde corre el mencionado río (…)”
“ARTICULO 3.° Los Estados de Hidalgo y Veracruz reconocerán como límites de su jurisdicción la línea marcada en el artículo anterior (...)

Limites con Zacualtipán y Metztitlán

De esta manera se observa que aun nos faltan definir los limites territoriales legales entre los municipios de San Agustín Metzquititlán, Zacualtipán y Metztitlán, y si bien desde hace muchos años hay acuerdos entre las autoridades municipales de estos lugares para respetar los limites, no existen decretos oficiales, al menos no los he encontrado hasta ahora.

Es una asignatura pendiente para nuestro actual H. Ayuntamiento que en sus sesiones de cabildo discutan esta inquietud, de esta manera podrán iniciar los tramites ante las autoridades correspondientes, y en un mediano plazo, privilegiando el dialogo, llegar a acuerdos con los municipios vecinos para establecer los limites territoriales legales. Y también revisar los linderos con Atotonilco El Grande y con Huayacocotla para ver que los puntos señalados en los decretos no se hayan cambiado.
 
Creo que de esta manera evitaremos futuros conflictos entre los municipios, como sucedió entre Pachuca y Mineral de la Reforma, o como sucede entre Pachuca y San Agustín Tlaxiaca, entre Atitalaquia y Tlaxcoapan o entre Tepejí del Rio y Atotonilco de Tula.

Uno nunca sabe, el desarrollo de nuevos centros urbanos, la llegada de nuevas industrias o la edificación de alguna escuela, hospital o edificio publico que estén ubicados en los limites municipales, traerá consigo que los Ayuntamientos reclamen para si el impuesto predial, o por el contrario no se responsabilicen de algunos conflictos surgidos entre los habitantes, por no pertenecer a su jurisdicción. Así con una división territorial bien definida y consensuada, cada Ayuntamiento sabrá exactamente que le corresponde.

Espero amables lectores que esta información pueda serles de utilidad y les agradezco su tiempo por leer este blog.




  
[1] Piña Pérez, Isaac. El Códice de Santa María Xoxoteco. En Grafica Revista Hidalguense. 15 junio 1868. No. 12. Editorial Quetzalcóatl. Pachuca. p. 4-5

[2] AGN, Instituciones Coloniales, Real Audiencia, Tierras (110), Vol. 1485, Exp. 1. Año 1699

[3] AGN, Instituciones Coloniales, Real Audiencia, Tierras (110), Vol. 1806, Exp. 6. Año 1712.

[4] AGN, Instituciones Coloniales, Real Audiencia, Tierras (110), Vol. 1561, Exp. 3. Año 1774.

[5] AGN, Instituciones Coloniales, Real Audiencia, Indios (058), Vol. 77, Exp. 37. Año 1799.

[6] Archivo General del Estado de Hidalgo. Fondo: Atotonilco el Grande. Sección: Gobierno, Serie: Bandos y Decretos. Caja 36. Exp. 24. Fecha: 7 septiembre 1848

[7] Archivo del Poder Judicial del Estado de Hidalgo. Manuscrito de 1862. Caja 658. Civiles.

[8] Lorenzo Monterrubio, Antonio; Carmen Lorenzo Monterrubio y Arturo Vergara Hernández. Catalogo del Patrimonio Cultural del Estado de Hidalgo. Región VI. Gobierno del Estado de Hidalgo. Instituto Hidalguense de la Cultura. 1993. Primera edición.


[9] P.O.E. Hidalgo. 16 septiembre 1886. Tomo XIX. Num. 37

[10] INEGI. Atlas de Situación Actual de la Político-Administrativa Interestatal Estados Unidos Mexicanos. Anexo del Estado de Hidalgo. 2006. p. 89. www.inegi.gob.mx